Kirjailija
Francisco De Rojas Zorrilla
Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 55 kirjaa, julkaisuja vuosilta 1994–2025, suosituimpiin kuuluu La Vida en el Ataúd. Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.
55 kirjaa
Kirjojen julkaisuvuodet: 1994–2025.
Atocha: es una palabra mozarabe que proviene de la voz prerromana taucia cuyo signicado es mata, matorral. La reconquista de Madrid en 1083 por Alfonso VI, fue atribuida a la intercesion de la Virgen de Atocha. Segun las cronicas la Virgen de Atocha fue visitada por los reyes: Alfonso VII, Alfonso IX, Sancho IV el Bravo, Enrique II, Enrique III, Enrique IV, Juan I. Juan II y los Reyes Catolicos, quienes en 1478 confirmaron las fundaciones hechas a favor del santuario por Enrique IV en 1455. La presente obra muestra los conflictos entre musulmanes y cristianos, inspirados los ultimos por una devocion profunda por la virgen de Atocha.
Progne y Filomena se encuentra en la Primera Parte de las comedias de Rojas Zorrilla. La obra se represent por primera vez en el Palacio Real el 10 de enero de 1636, por la compa a de Juan Mart nez de los R os. Varios son los aspectos del mito de Progne y Filomena, procedente del libro VI de las Metamorfosis de Ovidio, en los que el argumento se separa de las fuentes latinas. Al margen de que en la conformaci n cl sica del mito Hip lito no sea hermano de Tereo sino uno de sus hijos -confusi n, no obstante, que incrementa la tensi n dram tica al presentar un rival amoroso inexistente en las primeras versiones del relato- Rojas desestima los detalles m s tremendistas narrados por Ovidio: por un lado, en la comedia urea Filomena es simplemente herida en la lengua y no se le arranca de cuajo con unas tenazas como sucede en el mito de Ovidiopor otro, desaparece el episodio de la muerte de Ithis. De igual modo Rojas evita toda referencia final a la transformaci n de las protagonistas.
Peligrar en los remedios es un drama de honor escrito por Rojas Zorrilla para Roque de Figueroa en diciembre de 1634, con el objetivo de que se representara al a o siguiente. Un aspecto curioso de este manuscrito es que incluye anotaciones del propio poeta dirigidas al actor, ofreciendo instrucciones sobre c mo interpretar la obra y resaltando la importancia de los papeles que se desarrollan en ella. La obra se abre con una conversaci n entre dos personajes femeninos, Violante y Celia. La escena inmediatamente introduce una compleja red de emociones y dilemas morales. Violante es una mujer dividida entre su amor por Carlos, el Infante, y la admiraci n que le profesan otros tres hombres, incluido el Rey. Esta situaci n pone en peligro su honor y manifiesta las complicadas din micas del poder y el deseo. El di logo entre Celia y Violante revela una gama compleja de emociones y actitudes ante el amor, el honor y la lealtad. Celia act a como la voz de la raz n, instando a Violante a contener sus emociones para proteger su reputaci n. Sin embargo, Violante se encuentra atrapada en una encrucijada emocional, queriendo ser amada pero temiendo las consecuencias que ello pueda acarrear. Peligrar en los remedios se destaca por su profunda exploraci n de temas como el honor, el amor y la lealtad, ubicados dentro de una estructura social que tiene sus propias reglas y expectativas. Las relaciones entre los personajes son complejas y est n cargadas de subtexto, reflejando las tensiones inherentes en una sociedad donde el honor y la reputaci n tienen un valor inmenso. Desde un punto de vista estil stico, el di logo es agudo y lleno de matices que revelan las complejidades internas de los personajes. Las instrucciones espec ficas para la representaci n de la obra sugieren que Rojas Zorrilla estaba profundamente comprometido con la entrega efectiva del mensaje emocional y moral de la obra, lo que a ade otra capa de complejidad a su interpretaci n. Peligrar en los remedios se sumerge en las profundidades del alma humana, explorando las complejidades del amor, el honor y la lealtad en un entorno social restrictivo. La obra es un estudio agudo de las emociones humanas y los dilemas ticos, y ofrece una mirada penetrante a las tensiones que definen nuestras vidas y relaciones.
Lo que son las mujeres es una obra del dramaturgo espa ol Francisco de Rojas Zorrilla. Este tipo de obra teatral, t pica del Siglo de Oro espa ol, se centra en temas religiosos y morales, y tambi n explora las complejidades del comportamiento humano y las relaciones sociales. En la primera jornada o acto, las personajes Serafina y Rafaela discuten sobre el futuro de Do a Matea, la hermana de Serafina. La preocupaci n de Serafina por la ligereza con que su hermana trata a los hombres la lleva a insistir en que debe ser enviada a un convento. Este di logo pone en relieve no solo los estrictos c digos morales y sociales de la poca, sino tambi n la tensi n entre las expectativas familiares y la libertad individual. La obra destaca por su agudo enfoque en las actitudes y percepciones sobre las mujeres en la sociedad de su tiempo. La cr tica de Serafina hacia su hermana no es solo un reflejo de los est ndares morales, sino tambi n un comentario sobre c mo se valoraban y juzgaban las caracter sticas y comportamientos de las mujeres, a menudo de manera contradictoria y restrictiva. Estil sticamente, Rojas Zorrilla utiliza un lenguaje que es tanto po tico como directo, lo que permite que los personajes expresen sus emociones y dilemas morales de una manera que resuena con el p blico. Su habilidad para entrelazar temas de moralidad, religi n y relaciones humanas en un solo acto demuestra su maestr a en la dramaturgia. El debate entre Serafina y Rafaela sobre si enviar o no a Do a Matea a un convento es especialmente revelador. Ilustra la dualidad entre el deber religioso y las expectativas sociales, y plantea preguntas sobre el papel de la agencia individual frente a estas poderosas fuerzas. El debate es tanto un reflejo de las preocupaciones de la poca como una exploraci n atemporal de los dilemas ticos y emocionales que enfrentan las mujeres. Lo que son las mujeres de Francisco de Rojas Zorrilla es una obra compleja que ofrece una ventana a las tensiones morales, sociales y emocionales de su poca, a la vez que plantea cuestiones que siguen siendo relevantes hoy en d a. Con sus personajes bien dibujados y su di logo incisivo, la obra es un testimonio de la habilidad de Rojas Zorrilla para abordar temas complejos con empat a y profundidad.
La hermosura y la desdicha, de Francisco de Rojas Zorrilla, es una obra que aborda el tema universal y atemporal del amor no correspondido. En la primera jornada o acto, somos testigos de la conversaci n entre Don Juan y su sirviente Fabio. Don Juan est claramente angustiado, v ctima de un amor que lo tiene cautivo. Fabio, por su parte, intenta aliviar el tormento de su se or con sus palabras y consejos. La obra se centra en el conflicto interno de Don Juan, un hombre dividido entre su amor apasionado y su conciencia de que ese amor podr a ser su perdici n. Esto se refleja en su di logo con Fabio, quien le sugiere que, a pesar de la intensidad de sus sentimientos, deber a intentar hablar con la mujer que ama y tratar de establecer una relaci n. Rojas Zorrilla demuestra su habilidad para capturar las emociones humanas en su di logo. El lenguaje es po tico y lleno de im genes v vidas, especialmente cuando Don Juan describe a la mujer que ha capturado su coraz n. Este nivel de detalle no solo destaca el talento del dramaturgo, sino que tambi n permite a la audiencia sentir la intensidad de las emociones de los personajes. Estil sticamente, Rojas Zorrilla emplea un lenguaje que es al mismo tiempo elocuente y accesible, permitiendo que los personajes expresen sus emociones m s profundas de una manera que resuena con el p blico. Este equilibrio entre la complejidad emocional y la accesibilidad del lenguaje es uno de los puntos fuertes de la obra. Lo que tambi n es notable es la forma en que la obra explora las diferentes dimensiones del amor: el amor como pasi n, el amor como veneno y el amor como salvaci n. A trav s de estos temas, Rojas Zorrilla nos invita a reflexionar sobre la naturaleza compleja y a menudo contradictoria del amor humano, haciendo de esta obra un estudio psicol gico profundo y una exploraci n filos fica del amor y la desdicha. La hermosura y la desdicha es una obra compleja que ofrece un estudio profundo de las emociones humanas. A trav s de personajes bien desarrollados y di logos emocionalmente cargados, Rojas Zorrilla crea una obra que es tanto una reflexi n sobre la complejidad del amor como una representaci n v vida de la desdicha que a menudo lo acompa a. La obra es una adici n valiosa al teatro espa ol del Siglo de Oro, destacando una vez m s la capacidad de Rojas Zorrilla para tratar temas emocionales y filos ficos con profundidad y sutileza.
El legado de Francisco Rojas Zorrilla, uno de los grandes dramaturgos del Siglo de Oro espa ol, incluye una serie de obras con atribuci n incierta, entre las que se encuentra La esmeralda del amor. Este drama se centra en la historia de amor del rey Carlos de Francia, quien se convertir en el futuro Carlomagno. Su amor cambia de objeto constantemente, ya que se siente atra do por diversas mujeres que poseen una joya m gica: la esmeralda del amor, que da t tulo a la obra. La primera jornada o acto nos introduce en un ambiente de reverencia y respeto hacia el rey Carlos, que es recibido con alabanzas por parte de varios nobles, incluido el Marqu s. El tono pico del acto se establece a trav s de un discurso del rey, que narra las haza as de su ej rcito y los desaf os que enfrentan. Destaca de esta obra su exploraci n de la naturaleza cambiante del amor, especialmente cuando est influenciado por elementos externos como un objeto m gico. Esto a ade una capa de complejidad a los temas de amor y deseo, sugiriendo que incluso los sentimientos m s intensos pueden ser ef meros o manipulables. La obra tambi n sobresale por su lenguaje po tico y su capacidad para construir una atm sfera pica. Los discursos del rey y la descripci n de las batallas y desaf os que enfrenta su ej rcito a aden un tono de grandeza que eleva la obra m s all de una simple historia de amor. Esto se ve reflejado en el di logo, que es tanto grandilocuente como emotivo, capturando la magnitud de los eventos descritos. La esmeralda del amor es una obra que desaf a las nociones convencionales de amor y lealtad, ofreciendo una perspectiva m s matizada y compleja. Su tratamiento de la magia como un elemento que puede influir en las emociones humanas plantea preguntas interesantes sobre la naturaleza del amor y la autenticidad de los sentimientos. Adem s, la obra es un testimonio de la habilidad de Rojas Zorrilla para mezclar lo pico y lo personal, lo sobrenatural y lo humano, en una narrativa coherente y emocionante. Aunque la atribuci n de esta obra pueda ser conflictiva, su riqueza tem tica y su complejidad emocional la convierten en una pieza fascinante que merece un lugar en el canon del teatro espa ol del Siglo de Oro. La esmeralda del amor es una obra que combina con habilidad elementos pico-hist ricos con preguntas profundas sobre la naturaleza del amor y el destino humano.
El desaf o de Carlos V de Francisco de Rojas Zorrilla es una obra que sumerge al espectador en los avatares pol ticos y las tensiones militares de la Espa a del siglo XVI. En el contexto hist rico de los ataques de Solim n el Magn fico y la defensa de Viena por Carlos V y su hermano Fernando, la obra abre un espacio para explorar la complejidad de las relaciones humanas bajo presi n. La primera escena nos presenta a do a Leonor y don Luis de la Cueva, dos personajes que son reflejo de las din micas amorosas y las exigencias del deber en una poca convulsa. Don Luis se encuentra en un dilema entre seguir su amor por do a Leonor y cumplir con su deber militar. Por su parte, do a Leonor se aventura en un peligroso viaje para encontrar a don Luis y persuadirlo para que venga en ayuda de su patria asediada, Liens. Este conflicto entre el amor y el deber se resuelve de una manera muy interesante. Don Luis argumenta que su obligaci n hacia su rey y su pa s debe preceder a su amor por do a Leonor. Sorprendentemente, en lugar de tomar esto como un rechazo, do a Leonor lo ve como una afirmaci n del car cter y la integridad de don Luis, lo que, en ltima instancia, fortalece su amor por l. Esta complejidad en las relaciones y la mezcla de lealtades ofrecen un tel n de fondo contra la cual se desarrollan los sucesos hist ricos. La obra habla del amor, el honor, el deber y la valent a, y cuestiona c mo estos elementos a menudo en conflicto coexisten en el mbito humano. El lenguaje de la obra es po tico y lleno de met foras, lo que a ade una capa de complejidad y belleza. La tensi n entre los personajes y la inminente amenaza militar crean un ambiente de urgencia que captura la atenci n del espectador. El desaf o de Carlos V ofrece un vistazo a un momento crucial en la historia de Espa a y se adentra en los laberintos del coraz n humano. En medio de una poca de guerras y conflictos pol ticos, Rojas Zorrilla logra pintar un cuadro conmovedor de la eterna lucha entre el amor y el deber, demostrando que, incluso en las circunstancias m s dif ciles, la complejidad de las emociones humanas y las decisiones ticas permanecen.
Primero es la honra que el gusto de Francisco de Rojas Zorrilla es un claro ejemplo de la evoluci n que la comedia de capa y espada sufri a lo largo del siglo XVII. Por entonces los personajes, los espacios y los recursos estructurales se redujeron a su m nima expresi n. Debido a que es una comedia relativamente tard a dentro del g nero (podr a datarse en torno a 1640) los mecanismos del enredo que Rojas utiliza para enriquecer la acci n sufren un cierto esquematismo, que no se contrapone a la vivacidad con que la trama se desarrolla. Otro dato a se alar de Primero es la honra que el gusto es el papel decisivo de Flora, la criada. Esta jugar un papel decisivo en el desarrollo de la acci n y se consolidar como una pieza fundamental del engranaje del enredo, siendo el verdadero motor argumental de la comedia.
La m s hidalga hermosura de Francisco de Rojas Zorrilla es una comedia pica que aborda el tema de la independencia de Castilla, con el tel n de fondo de la corte del rey Don Sancho. Seg n los registros, la obra fue compuesta en los primeros meses de 1645, en colaboraci n con Juan de Zabaleta y Calder n. La primera jornada o acto introduce al rey y la reina en un ambiente de celebraci n y expectaci n, esperando la llegada del conde Fern n Gonz lez, un h roe de guerra. El tono cambia dr sticamente cuando se perciben signos ominosos en los sonidos de los tambores y trompetas, presagiando quiz s alg n giro tr gico o complicado. El acto culmina con la llegada del conde, que es recibido con gran respeto y admiraci n. La obra destaca por su enfoque en la nobleza y hero smo, atributos que son considerados supremamente importantes en la cultura y la historia de Castilla. A trav s de di logos po ticos y situaciones dram ticas, Rojas Zorrilla logra transmitir un sentido de urgencia y gravedad a los asuntos de estado y honor. El di logo entre el rey y la reina es especialmente notable, ya que captura la tensi n y la expectaci n que rodean la llegada del conde. Este momento sirve como un microcosmos de las preocupaciones m s amplias del reino y establece el tono para los eventos que seguir n. Estil sticamente, Rojas Zorrilla muestra su habilidad para manejar un lenguaje elevado y formal sin perder la naturalidad en las interacciones entre los personajes. El acto es un excelente ejemplo de c mo un dramaturgo puede mezclar temas hist ricos y pol ticos con emociones humanas y dilemas morales, creando una obra que es tanto educativa como entretenida. La m s hidalga hermosura es una obra que se destaca por su tratamiento complejo y matizado de temas relacionados con la nobleza, el hero smo y la independencia. Ofrece una mirada profunda a la psicolog a y la moralidad de sus personajes, al tiempo que plantea preguntas sobre el deber, la lealtad y el honor. Es una adici n valiosa al repertorio del teatro espa ol del Siglo de Oro, demostrando una vez m s la habilidad de Rojas Zorrilla para tratar temas de gran envergadura con sutileza y profundidad.
Lo que quer a ver el marqu s de Villena es una comedia escrita por Francisco de Rojas Zorrilla en la que se despliegan una amplia gama de recursos dram ticos. La obra incorpora elementos como el ambiente estudiantil, el uso de disfraces por parte de las mujeres para adoptar identidades masculinas, la representaci n de una academia, elementos de magia, rasgos costumbristas y diversos escenarios que incluyen tanto entornos urbanos como naturales. Adem s, introduce un personaje noble y legendario, el marqu s de Villena, en un ambiente que refleja las costumbres y valores de la poca. La primera jornada o acto nos sumerge en una noche estudiantil en Salamanca, donde los personajes debaten y proclaman vivas a diversas personalidades. El tono es jovial y los di logos son agudos, reflejando una atm sfera de camarader a y competencia intelectual. Este acto nos da una idea del entorno acad mico y social en el que se desenvuelven los personajes. Una de las fortalezas de la obra es su habilidad para mezclar una variedad de temas y estilos. Al hacerlo, Rojas Zorrilla crea un tapiz rico y complejo que refleja la diversidad de la vida y la cultura de su poca. La obra sirve tanto como una c psula del tiempo que nos muestra los valores y preocupaciones de la sociedad del Siglo de Oro espa ol, como una obra atemporal que aborda temas universales como la identidad, el deber y el amor. Desde el punto de vista estil stico, la obra demuestra el dominio de Rojas Zorrilla en el uso del di logo y la construcci n de personajes. Los personajes son tridimensionales y sus interacciones son aut nticas, lo que a ade una capa de realismo y profundidad emocional a la obra. La diversidad de escenarios y temas tambi n habla del alcance y la ambici n de la obra, lo que la hace una adici n valiosa al canon del teatro espa ol del Siglo de Oro. Lo que quer a ver el marqu s de Villena es una obra que destaca tanto por su riqueza tem tica como por su destreza t cnica. Rojas Zorrilla combina con maestr a una amplia gama de elementos para crear una obra que es tanto un reflejo de su tiempo como una exploraci n de temas universales. Su capacidad para entrelazar distintos temas y estilos hace de esta obra un ejemplo complejo y matizado del teatro espa ol de su poca.
Los bandos de Verona es junto a Monteses y Castelvines, de Lope de Vega, una de las m s c lebres versiones de la historia de Romeo y Julieta. Fue escrita durante el Siglo de Oro en Espa a. Su autor, Francisco de Rojas Zorrilla, escribi dramas profanos y religiosos: quince autos sacramentales, dos entremesesy cerca de setenta comedias de costumbres y dramas hist ricos. En esa poca abundaban las obras de teatro y ten an una enorme difusi n popular. En ese mundo, los dramas de Rojas Zorrilla destacaron por su intensidad tr gica y sus comedias por su ritmo, sus enredos y su lenguaje sencillo. Los bandos de Verona es m s una obra de pericias dramaturgias que un retrato de Romeo y Julieta. Esta pieza es un ejemplo de c mo en la del Barroco el teatro de Shakespeare y el espa ol construyen sus universos.
Los spides de Cleopatra, de Francisco de Rojas Zorrilla, profundiza en la lucha tr gica entre el deseo privado y personal y el deber p blico. La verdadera trama de la historia se centra en la naturaleza del amor que cambi en ltima instancia el curso de Egipto. Rojas presenta a una Cleopatra fuerte y guerrera que, tras conocer a Marco Antonio, abandona su trono para vivir un verdadero romance con l. El primer acto nos introduce a Irene y L pido, cuyo di logo captura de inmediato las complejidades intrincadas del amor y el desprecio. Los sentimientos de Irene hacia L pido oscilan entre la indiferencia y la aborrecencia, iluminando el tema del amor no correspondido que impregna la obra. L pido, por otro lado, est impulsado por un amor que solo parece intensificarse ante el desprecio de Irene. El di logo entre Irene y L pido sirve como un microcosmos de los conflictos m s grandes en juego en la narrativa, a saber, la tensi n entre el amor y el deber, y la agitaci n emocional que pueden crear estas obligaciones en conflicto. El intercambio est marcado por un ingenio agudo y una profundidad emocional, demostrando la maestr a de Rojas Zorrilla en el di logo y el desarrollo del personaje. La obra se destaca por su complejidad psicol gica y los dilemas morales que presenta. La decisi n de Cleopatra de abandonar su trono por amor hace eco de las decisiones de otros personajes, que tambi n luchan con las consecuencias de elegir el deseo personal por encima del deber. Este tema tiene una resonancia universal, ilustrando la lucha eterna entre la felicidad personal y las responsabilidades sociales. Estil sticamente, Rojas Zorrilla emplea un lenguaje po tico pero accesible, y su h bil uso del di logo sirve para subrayar las dimensiones emocionales y psicol gicas de los personajes. Presenta a una Cleopatra que no es simplemente un s mbolo de poder, sino una mujer compleja atrapada en la intrincada red de amor y deber, convirti ndola en uno de los personajes m s cautivadores del teatro del Siglo de Oro espa ol. Los spides de Cleopatra es una obra compleja y cargada de emociones que ofrece agudas perspectivas sobre la condici n humana. Explora las dif ciles elecciones que debemos hacer entre el deseo personal y la responsabilidad p blica, enmarcadas en el gran tel n de fondo de los acontecimientos hist ricos. La obra es un testimonio de la habilidad de Rojas Zorrilla para entrelazar personajes ricos, emociones complejas y dilemas morales en una narrativa apasionante.
La Constitución de Cuba y el problema municipal
Francisco de Rojas Zorrilla
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2024
pokkari
Francisco Carrera y J stiz identific en La Constituci n de Cuba y el problema municipal los problemas de la sociedad civil cubana desde la poca colonial hasta principios del siglo XX. Este ensayo empieza haciendo una valoraci n de la herencia europea -fundamentalmente espa ola y francesa- que se recibi en la isla. Luego, avanza hasta llegar a las relaciones que se tej an entre los marcos legislativos hispanos y las diferentes constituciones latinoamericanas. Carrera hace especial hincapi en el papel de la Constituci n cubana de 1901 para abordar la organizaci n de las instituciones locales, con xito seguro. Considera pernicioso, dos precedentes que la inutilizar an y que son, uno, la a n vigente Ley Municipal espa olay otro, el mal influjo que dej , en el orden municipal, el per odo de la intervenci n americana. Francisco Carrera cita a varios de los m s eminentes pol ticos espa oles. Y a partir de ellos, comenta las causas fundamentales que hacen de la Ley Municipal espa ola una obra legislativa inaceptable: En primer lugar, porque contiene un concepto cient fico equivocado respecto del municipio, ya que lo considera un mero rgano del poder central. En segundo lugar, porque la ley espa ola, se inspira en el sistema centralizador de Napole n, que quiso ver a los municipios, solo como medios mec nicos de gobierno, sin iniciativa propia, subordinados, de forma casi militar, al poder ejecutivo supremo. Utilizando la misma metodolog a, Carrera recoge las opiniones sobre las instituciones municipales americanas que hacen sus propios periodistas m s reputados. As , explica el notorio fracaso del sistema municipal cubano y desacredita la herencia de la intervenci n americana en la Isla, en lo relativo a la organizaci n municipal de Cuba.
No hay amigo para amigo es una obra teatral escrita por Francisco de Rojas Zorrilla, un prol fico dramaturgo del Siglo de Oro espa ol. La obra est compuesta en verso y se desarrolla a lo largo de tres actos, un formato com n en la poca. Este drama se centra en la tem tica de la amistad entre los caballeros, un tema com nmente explorado en las comedias de capa y espada de la poca. Estas obras suelen estar protagonizadas por caballeros y damas, y suelen girar en torno a tramas de amor, honor, y valent a. En No hay amigo para amigo, Rojas Zorrilla profundiza en el significado de la amistad entre los caballeros, subrayando los valores de lealtad, confianza y sacrificio que son fundamentales para este tipo de relaci n. Adem s, la obra explora las tensiones que surgen cuando estos lazos de amistad se ven probados por otras obligaciones o intereses, como pueden ser las demandas del amor o del honor. La obra destaca por la habilidad de Rojas Zorrilla para representar la complejidad de las relaciones humanas y la moralidad de su poca. Con una escritura aguda y un sentido dram tico, No hay amigo para amigo es un ejemplo representativo de la comedia de capa y espada y del genio creativo de Rojas Zorrilla.
También la afrenta es veneno
Luis Vélez de Guevara; Antonio Coello; Francisco de Rojas Zorrilla
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2024
sidottu
Tambi n la afrenta es veneno relata la historia de In s de Castro, hija natural de Pedro Fern ndez de Castro y Aldonza Soares de Valladares; con cierto parentesco con la familia real castellana. Al morir su madre siendo ni a In s fue llevada a Valladolid, al castillo de Pe afiel, donde creci en compa a de Constanza Manuel, la hija del infante don Juan Manuel. En 1341, Constanza se cas con Pedro I de Portugal, llamado El Justiciero, y al poco tiempo ste fue amante de In s de Castro. La relaci n puso en peligro la corona de Alfonso IV pues los hijos y los hermanos de In s ten an ambiciones de poder. As , con la aprobaci n de la corte, Alfonso orden que In s fuese ejecutada. Tras el asesinato, Pedro lider un levantamiento que sumi a Portugal en una larga guerra civil que solo termin poco antes de ser coronado, tras la muerte de Alfonso IV en el a o 1357. Entonces Pedro hizo p blico su matrimonio e In s fue coronada y desenterrada en 1360 en medio de la veneraci n general. Este argumento aparece en otras obras de la poca como Reinar despu s de morir, entre otras.
Entre bobos anda el juego de Francisco de Rojas Zorrilla es un ejemplo cl sico de la comedia de figur n en la que los personajes son caricaturas que representan tipos sociales. La obra nos muestra a Isabel, que est en camino a Toledo para encontrarse con su futuro marido, el peculiar don Lucas. La trama se complica cuando entran en escena don Pedro, el primo m s sensato de don Lucas, y otros personajes como don Luis y Alfonsa. Finalmente, los malentendidos se resuelven, y las parejas correctas se forman. La obra es un estudio agudo de las aspiraciones sociales y las complejidades del matrimonio. Don Lucas representa el provinciano grotesco que aspira a ascender socialmente a trav s del matrimonio, sin tener en cuenta la compatibilidad o los sentimientos. Su personaje sirve como una lente c mica pero cr tica a trav s de la cual se exploran los errores y las pretensiones de una sociedad obsesionada con el estatus social y el matrimonio como una forma de ascenso. Por otro lado, Isabel y Andrea, en su conversaci n, reflejan las limitaciones que las mujeres enfrentan cuando se les da poco o ning n poder de elecci n en los asuntos matrimoniales. Andrea, la criada, sirve como una voz de raz n, que resalta las incongruencias y las expectativas irreales que a menudo rodean al matrimonio. Sus observaciones ponen de manifiesto la tensi n entre el deber filial y el deseo de una vida marital m s significativa. El texto tambi n es notable por su uso agudo del di logo y la iron a para revelar la verdadera naturaleza de sus personajes. A trav s de intercambios ingeniosos y observaciones mordaces, la obra desmantela las ilusiones y pretensiones de sus personajes, mostr ndolos como son en realidad, m s all de su apariencia y su estatus social. Entre bobos anda el juego es una obra que destila con precisi n las complejidades del amor, el matrimonio y las aspiraciones sociales en una sociedad que a menudo valora m s la forma que el fondo. A trav s de personajes caricaturescos y situaciones enrevesadas, Rojas Zorrilla logra pintar un retrato sat rico pero penetrante de su tiempo, uno que sigue siendo relevante hoy en d a en su exploraci n de las facetas humanas universales.
Francisco de Rojas Zorrilla (Toledo, 1607-Madrid, 1648). Espana. Hijo de un militar toledano de origen judio, nacio el 4 de octubre de 1607. Estudio en Salamanca y luego se traslado a Madrid, donde vivio el resto de su vida. Fue uno de los poetas mas encumbrados de la corte de Felipe IV. Y en 1645 obtuvo, por intervencion del rey, el habito de Santiago. Empezo a escribir en 1632, junto a Perez Montalban y Calderon de la Barca, la tragedia El monstruo de la fortuna. Mas tarde colaboro tambien con Velez de Guevara, Mira de Amescua y otros autores. Felipe IV protegio a Rojas y pronto las comedias de este fueron a palacio;su satira contra sus colegas fue tan dura al parecer que alguno de los ofendidos o algun maton a sueldo le dio varias cuchilladas que casi lo matan. En 1640, y para el estreno de un nuevo teatro construido con todo lujo, compuso por encargo la comedia Los bandos de Verona. El monarca, satisfecho con el dramaturgo, se empeno en concederle el habito de Santiago: las primeras informaciones no probaron ni su hidalguia ni su limpieza de sangre, antes bien, la empanaron;pero una segunda investigacion que tuvo por escribano a Quevedo, merecio el placer y fue confirmado en el habito (1643). En 1644, desolado el monarca por la muerte de su esposa Isabel de Borbon y poco mas tarde por la de su hijo, ordeno clausurar los teatros, que no se abririan ya en vida de Rojas Zorrilla, muerto en Madrid el 23 de enero de 1648.
Francisco de Rojas Zorrilla (Toledo, 1607-Madrid, 1648). Espana. Hijo de un militar toledano de origen judio, nacio el 4 de octubre de 1607. Estudio en Salamanca y luego se traslado a Madrid, donde vivio el resto de su vida. Fue uno de los poetas mas encumbrados de la corte de Felipe IV. Y en 1645 obtuvo, por intervencion del rey, el habito de Santiago. Empezo a escribir en 1632, junto a Perez Montalban y Calderon de la Barca, la tragedia El monstruo de la fortuna. Mas tarde colaboro tambien con Velez de Guevara, Mira de Amescua y otros autores. Felipe IV protegio a Rojas y pronto las comedias de este fueron a palacio;su satira contra sus colegas fue tan dura al parecer que alguno de los ofendidos o algun maton a sueldo le dio varias cuchilladas que casi lo matan. En 1640, y para el estreno de un nuevo teatro construido con todo lujo, compuso por encargo la comedia Los bandos de Verona. El monarca, satisfecho con el dramaturgo, se empeno en concederle el habito de Santiago: las primeras informaciones no probaron ni su hidalguia ni su limpieza de sangre, antes bien, la empanaron;pero una segunda investigacion que tuvo por escribano a Quevedo, merecio el placer y fue confirmado en el habito (1643). En 1644, desolado el monarca por la muerte de su esposa Isabel de Borbon y poco mas tarde por la de su hijo, ordeno clausurar los teatros, que no se abririan ya en vida de Rojas Zorrilla, muerto en Madrid el 23 de enero de 1648.
Francisco de Rojas Zorrilla (Toledo, 1607-Madrid, 1648). Espana. Hijo de un militar toledano de origen judio, nacio el 4 de octubre de 1607. Estudio en Salamanca y luego se traslado a Madrid, donde vivio el resto de su vida. Fue uno de los poetas mas encumbrados de la corte de Felipe IV. Y en 1645 obtuvo, por intervencion del rey, el habito de Santiago. Empezo a escribir en 1632, junto a Perez Montalban y Calderon de la Barca, la tragedia El monstruo de la fortuna. Mas tarde colaboro tambien con Velez de Guevara, Mira de Amescua y otros autores. Felipe IV protegio a Rojas y pronto las comedias de este fueron a palacio;su satira contra sus colegas fue tan dura al parecer que alguno de los ofendidos o algun maton a sueldo le dio varias cuchilladas que casi lo matan. En 1640, y para el estreno de un nuevo teatro construido con todo lujo, compuso por encargo la comedia Los bandos de Verona. El monarca, satisfecho con el dramaturgo, se empeno en concederle el habito de Santiago: las primeras informaciones no probaron ni su hidalguia ni su limpieza de sangre, antes bien, la empanaron;pero una segunda investigacion que tuvo por escribano a Quevedo, merecio el placer y fue confirmado en el habito (1643). En 1644, desolado el monarca por la muerte de su esposa Isabel de Borbon y poco mas tarde por la de su hijo, ordeno clausurar los teatros, que no se abririan ya en vida de Rojas Zorrilla, muerto en Madrid el 23 de enero de 1648.