Kirjailija
José Campo Arana
Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 17 kirjaa, julkaisuja vuosilta 2010–2025, suosituimpiin kuuluu Torrelaguna. Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.
Nimi esiintyy myös muodoissa: José Campo-Arana, Jose Campo Arana, Jose Campo-Arana
17 kirjaa
Kirjojen julkaisuvuodet: 2010–2025.
Reimpresi n del original, primera publicaci n en 1876. La editorial Antigonos est especializada en la publicaci n de reediciones de libros hist ricos. Nos aseguramos de que estas obras se pongan a disposici n del p blico en buen estado para preservar su patrimonio cultural.
Reimpresi n del original, primera publicaci n en 1876. La editorial Antigonos est especializada en la publicaci n de reediciones de libros hist ricos. Nos aseguramos de que estas obras se pongan a disposici n del p blico en buen estado para preservar su patrimonio cultural.
Reimpresi n del original, primera publicaci n en 1876. La editorial Antigonos est especializada en la publicaci n de reediciones de libros hist ricos. Nos aseguramos de que estas obras se pongan a disposici n del p blico en buen estado para preservar su patrimonio cultural.
Reimpresi n del original, primera publicaci n en 1876. La editorial Antigonos est especializada en la publicaci n de reediciones de libros hist ricos. Nos aseguramos de que estas obras se pongan a disposici n del p blico en buen estado para preservar su patrimonio cultural.
Reimpresi n del original, primera publicaci n en 1876. La editorial Antigonos est especializada en la publicaci n de reediciones de libros hist ricos. Nos aseguramos de que estas obras se pongan a disposici n del p blico en buen estado para preservar su patrimonio cultural.
Impresiones
Onlyart Books; Jose Campo-Arana
Createspace Independent Publishing Platform
2016
nidottu
La aparici n de las poes as de Don Jos Campo-Arana, es una de tantas respuestas victoriosas como la realidad ofrece diariamente los empe ados en la triste tarea de probar al p blico que atravesamos un per odo de paralizaci n y esterilidad art stica; privando al talento del entusiasmo y de la fe, nicos est mulos que para l dejan a nuestra desangrada patria los que m s prosaica y ventajosamente la explotan. No hay que negarlo; los mercaderes est n aposentados en el templo del arte, y el p blico se hace su primer c mplice concediendo decidida protecci n a todo lo malo y escatim ndola a todo lo bueno: lo que vive cuando todo conspira a su muerte, tendr desgracia sin duda, pero no puede decirse con fundamento que carece de vitalidad. El arte vive, y vive tan s lo de s mismo en nuestra sociedad indiferente, aturdida, vida siempre de sensaciones y embotada para los sentimientos. Nada puede el arte esperar de ella: ella, por el contrario, debe esperarlo todo de l.