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Kirjailija

Lufer Musal

Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 9 kirjaa, julkaisuja vuosilta 2014–2018, suosituimpiin kuuluu Lucha de Ambiciones. Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.

9 kirjaa

Kirjojen julkaisuvuodet: 2014–2018.

Lucha de Ambiciones

Lucha de Ambiciones

Carlos Munoz Aspiazu; Lufer Musal

Createspace Independent Publishing Platform
2018
nidottu
Como en las l neas de Nazca que no se aprecian de cerca, detr s de esta novela de Lufer Musal se vislumbra una moraleja universal de gran profundidad. Mientras la literatura latinoamericana contempor nea se caracteriza por sus intrincamientos estil sticos, el estudio de tres clases de ambici n se historia en un lenguaje claro y escueto. Como en Machu Picchu donde su ac stica et rea hace que la voz m s modulada sea la que m s resonancia tenga, LUCHA DE AMBICIONES es una suave comunicaci n con un fuerte mensaje... Nacido en la tierra de Mario Vargas Llosa, C sar Vallejo y Ricardo Palma, Lufer Musal escribe los libros que l quisiera leer. EL JUICIO Su vida con limitaciones, el ejemplo de sus padres y hermanos, hab an contribuido para formarle una personalidad fuerte pero al mismo tiempo profundos sentimientos de bondad. Sab a de sacrificios, pero ten a la esperanza de que, despu s de su buen comienzo, llegar a a ser importante y cumplir a con su padre alcanzando la meta que un d a se hab a trazado como ambici n; l stima que no estuviera para disfrutarlo. De otro lado, Michael ten a una posici n importante ganada con habilidad, segu a desarroll ndola y en poco tiempo hab a acumulado su peque a fortuna con tino y experiencia. La vida con limitaciones y el ejemplo de sus padres le formaron una fuerte personalidad y profundos sentimientos de bondad, sab a de sacrificios pero guardaba la esperanza de alg n d a llegar a ser importante y cumplir con su padre. L stima que no estar a para disfrutarlo. Michael ansiaba llegar a una posici n elevada y usarla con justicia; estaba convencido de que el poder era para saberlo manejar, pues la tr gica muerte de su padre le ratificaba que los poderosos tratan de abusar con sus influencias y el dinero lo esconde todo bajo un velo de amnesia e indiferencia. Las ambiciones son como escalones entre el presente y el porvenir, siendo muchas veces las que hacen posible lo que parece imposible. Las hay nobles que se convierten en ideales y malignas que impulsan a llegar hasta el fin, sin importar los medios. Cada persona es feliz al lograrlas, sin medir la dimensi n de las mismas; lo valioso es que, si llegan a desatarse, son capaces de hacer surcar los obst culos m s grandes como si se hubiera enfilado una proa visionaria hacia el objetivo. En LUCHA DE AMBICIONES podr n recorrer el camino por el que los personajes se encuentran envueltos por la vida y metas personales. Margaret, Michael y Peter se ven orientados en una misma direcci n que los relaciona porque alguien antes que ellos, con mucho ardor, hab a logrado alcanzar sus nobles ambiciones ligadas a la industria de la porcelana; sin embargo, su vida personal fue llena de duras experiencias. "Nadie puede ser totalmente feliz", dec a Harry.
La Mentira

La Mentira

Carlos Munoz; Lufer Musal

Createspace Independent Publishing Platform
2018
nidottu
Mientras se tranquilizaba, el japon s, al ver la reacci n de la joven se hab a escondido entre los arbustos. La respiraci n del mani tico estaba agitada, ten a vivos sus bajos instintos. Harry, despu s de la reuni n con sus amigos se dirig a a la casa de Rose. Sab a que a esa hora encontrar a a ella y a su padre. Deseaba verlo, pues por la interesada conducta del se or, l ten a todo para salir con la suya. Era una m quina de tramar cosas y mientras llegaba conduciendo su moderno autom vil, pensaba: - Se deben ver a escondidas. Ella lo debe querer. La furia lo invad a: - C mo era posible que interfiriera en su camino? Rose era la nica chica que nunca le hab a prestado atenci n. No ten a la culpa. Era l. S , l se hab a interpuesto. No habr a manera de sacarlo?
Cómo repartirnos el pastel...

Cómo repartirnos el pastel...

Lufer Musal

Createspace Independent Publishing Platform
2018
nidottu
Escribir historias es una forma de so ar en esta vida, dif cil senda donde tenemos que luchar para triunfar y sobrevivir en medio de sorpresas, sobresaltos, situaciones complicadas y los escasos espacios felices. La vida no es f cil. En mi caso, amante de la narrativa; la obra "C mo repartirnos el pastel...", en el sentido de obtener la mejor parte de algo y triunfar, est inspirada en una trayectoria dedicada al trabajo sin ego smos ni malas jugadas, usando el ingenio y el an lisis, la motivaci n, la agresividad bien entendida y la filosof a de aprovechar las oportunidades que a todos se presentan y poder disfrutarlas cuando somos capaces de luchar. Por experiencia, visualizarlas no es tan obvio, pero quien lo hace est en la posici n de canalizar sus energ as para llegar a ser un ganador. Dicho as parece f cil; no obstante, puedo asegurarles que no lo es, ni tampoco tan dif cil, menos imposible, si se sigue un proceso organizado para conseguir un buen pedazo del Pastel. La vida y la econom a dependen en gran parte de los deseos, sentimientos y temores de quienes nos rodean, del consumidor o del cliente: el rey, como lo definen en la actualidad cuando cada nuevo d a es menos predecible y muchos se cuestionan: Con tantas inc gnitas, es posible planificar? Sin embargo, hay que hacerlo m s que nunca, porque debemos estar listos para enfrentar los cambios con las armas adecuadas. Her clito, en el 501 a. de C., dijo: "No existe nada permanente, a excepci n del cambio". A prop sito, este factor lo vuelve todo dif cil, m s competido, y lo inteligente, en un mundo que se mueve r pido, es saber encontrar los espacios disponibles; mejor dicho: las oportunidades, y luego trazarse un objetivo para luchar y competir por l. De nada vale reconocer que los cambios suceden a cada momento, si no sabemos c mo enfrentarlos. Cuando se analizan los mercados actuales segmento por segmento, se podr comprobar que unos se van reduciendo para dar paso a otros, mientras el total se mueve con lentitud en medio de la problem tica actual donde flota la sombra de la recesi n, palabra que pone tenso al mundo. Hay que ser conscientes de ello. La competencia internacional, la flexibilidad de las grandes empresas, las computadoras, las fusiones, adquisiciones y quiebras, han disminuido las plazas de trabajo y s lo una buena planificaci n estrat gica m s decisiones adecuadas nos podr n conducir, en los negocios y en la vida, a lograr una buena parte del Pastel... o la mejor. Buen provecho
Podemos Salvarnos...: De la Tierra, a otro planeta...

Podemos Salvarnos...: De la Tierra, a otro planeta...

Ydeal Inc; Lufer Musal

Createspace Independent Publishing Platform
2015
nidottu
Muchos de los habitantes de la Tierra admiten lo que conocen como una verdad absoluta, creen que los terr colas est n solos en el Cosmos sin reflexionar, que as como los humanos observan a las amibas en un microscopio y estudian a las hormigas en sus intrincados laberintos; de la misma forma, pueden estar bajo la mirada de seres m s evolucionados del sistema solar, las galaxias y otros universos. Soy Equis-U-Ele, conocido como Xul, integrante de una jerarqu a en la cual hace millones de a os desde el nivel alcanzado por quienes han llegado a desarrollar caracter sticas especiales, dos seres, uno femenino y otro masculino, en sus roles de Observadores C smicos solicitaron permiso a su m xima autoridad para crear un sistema planetario. Por el rango y sus merecidos logros a la pareja se les concedi la petici n asign ndoles deberes, privilegios y libertades para determinar la dimensi n, el lugar, los planetas, las corrientes de vida, as como escoger de inmediato sus colaboradores planetarios. As fue como me encargaron supervisar al planeta Tierra desde un lugar en el Cosmos. Los cient ficos terr colas han llegado a determinar que el universo tiene cerca de cien mil millones de galaxias, entre ellas la V a L ctea con sus noventa mil a os luz de extensi n. Un a o luz se calcula en casi diez billones de kil metros lineales terrestres, el Sistema Solar doce mil millones; un mill n cuatrocientos mil el Sol y la Tierra trece mil; sin embargo, hay terr colas que no aceptan con humildad lo peque os que son y viven obcecados yendo por un camino como si desearan destruirla. Qu puede significar una potencia mundial en esta inmensidad? Qu pueden ganar los que se creen poderosos apabullando a sus cong neres, si en realidad no son m s que insignificantes part culas de vida, con riquezas o no, con poder o sin l, en un lugar donde cualquier d a terrenal un desequilibrio c smico puede hacer desaparecer al planeta que es tan s lo la cent sima parte del Sol y una millon sima de su Sistema? Bien Debido a mis responsabilidades como Observador Planetario de la Tierra he seguido sus acontecimientos y en un instante c smico pas por el Per , territorio sudamericano, donde fui testigo de esta historia porque antes de la hecatombe delegu una parte de mi tarea a un subalterno: "Ele U Equis", conocido como Lux.
Los Siete Amantes de Caroline: Belleza y poder, sin el amor verdadero

Los Siete Amantes de Caroline: Belleza y poder, sin el amor verdadero

Lufer Musal

Createspace Independent Publishing Platform
2015
nidottu
Harry, de buena familia, acostumbrado a lo mejor, se qued admirado a entrar a ese lugar decorado con primor, bien conservado donde se notaba no escatimaban gastos. Muebles, pinturas, l mparas, los acabados eran de un gusto refinado. Se pod a respirar dinero, casta, aroma de buen vivir. -Ahora me explico por qu nos han despojado de las minas Shelton -pens . Cuando llegaron a la alcoba: -Est usted en su casa -le dijo la Nana. -Saldr en minutos, pero puede llamar a la servidumbre utilizando este timbre. Al quedarse solo, Harry arroj a un lado su malet n, se quit los zapatos y la ropa antes de correr desnudo a tomar una ducha. El litoral frente al cual estaba la isla y la totalidad de esa rea mar tima, en ciertas pocas del a o sufr a cambios clim ticos desencadenados por masas de aire que, como energ as violentas, creaban frentes atmosf ricos capaces de perturbar zonas de conflicto, en ocasiones, acentuadas y de consecuencias imprevisibles. Ocho lustros antes uno de esos fen menos hab a causado serios estragos. Todav a se guardaban los ingratos recuerdos de aquella desgracia cuando la isla, m s expuesta que el rea continental, hab a sido alcanzada por grandes olas mientras era azotada por vientos huracanados superiores a ciento veinte kil metros por hora. En aquella fat dica oportunidad hab an sufrido cuantiosos da os, p rdidas entre muertos, desaparecidos, aparte de cientos de heridos y algunos inv lidos para siempre. Igual que entonces, pero con mayor exactitud en los pron sticos, se anunciaba la formaci n de un temporal que comenzar a a dejarse sentir durante las siguientes veinticuatro horas. Los vientos ir an aumentando de velocidad, espesas nubes cubrir an la zona y caer an violentas lluvias. Un tanto alarmada por las noticias Carol lleg a la isla antes del mediod a. Hab a alcanzado a embarcarse en la ltima nave autorizada, porque a partir de ese momento quedar an cerradas las operaciones. Los viajes a reos en peque os equipos y helic pteros hab an sido cancelados desde temprano. Al llegar, su rostro se ve a fatigado. Durante el trayecto hab a tomado dos aperitivos. La noche anterior, angustiada por la soledad y el deseo no hab a dormido bien, sent a que se desbocaban sus instintos. Ard a... Luego de pasar por su habitaci n, ponerse una bata ligera, abrir su peque o bar y tomarse un trago de ginebra con hielo; al sentir m sica que ven a de la alcoba de Mark en volumen fuera de lo habitual, decidi ir a verlo. Siguiendo su costumbre, al abrir la puerta despu s de dar un suave golpe y no esperar respuesta; cu l no ser a su sorpresa, al encontrar sobre la cama a un joven s lo con una prenda interior peque a que dejaba notar sus formas masculinas, el bajo vientre con abundantes vellos que se extend an hacia la parte interior de los muslos y en arm nica l nea que lo recorr an desde el ombligo hasta cubrir sus pectorales. Era un ejemplar bello. Provocativo. El alcohol que hab a ingerido a una hora inusual, m s ese espect culo la turbaron y sinti una rara sensaci n en el est mago m s la caricia de la concentraci n sangu nea en sus genitales.
Tú, la Rosa: Homenaje a las madres

Tú, la Rosa: Homenaje a las madres

Lufer Musal

Createspace Independent Publishing Platform
2015
nidottu
"T , la Rosa". Merecido homenaje a las madres. Aquel terremoto hab a sido devastador. El feroz movimiento s smico responsable de varios miles de muertos y grandes p rdidas materiales ten a aterrorizada a la poblaci n. El pa s estaba en emergencia. Heridos, inv lidos y desvalidos llenaban una lista que se incrementaba cada hora. Necesitar an tiempo para retornar a la normalidad y si bien no hab a sido la primera vez, pues el riesgo era permanente cerca de una gran falla geol gica; el Centro de Control de Sismos segu a los acontecimientos alarmado por la intensidad del fen meno y r plicas que aumentaban la zozobra. Avanzada la tarde el cielo estaba gris y espesas nubes entristec an el ambiente. Polvo, sirenas, humo, llantos y caras tristes en medio del desconcierto parec an entonar un canto l gubre por tan cruel castigo, mientras la noche ca a envuelta por una pertinaz lluvia que hac a m s hiriente el fr o. Esa ma ana no me hab a dado cuenta de lo que suced a, pero un grito a mis espaldas me hizo dirigir la mirada a escasos metros y, en mi confusi n, vi dos inmensas macetas decorativas de una casa que hab an cedido para caer y hacerse a icos. Me asust mucho. Comenc a tartamudear mientras mi madre se inclinaba para abrazarme. -Est s temblando, hijo. No tengas miedo, pronto pasar -sin embargo; el ruido continuaba y not que el suelo se mov a en ondas. Nunca hab a sido testigo de algo as y la cara de angustia de mi madre me asust a n m s. Romp a llorar, me sent a indefenso. Mi consuelo fue pensar en pap . Hab an transcurrido cerca de treinta a os desde ese d a, pero la voz del chofer: - Terremoto Es un terremoto -me hizo volver a la realidad. Web: www. LuferMusal.com
La Orquídea Púrpura: De huérfana a magnate

La Orquídea Púrpura: De huérfana a magnate

Lufer Musal

Createspace Independent Publishing Platform
2015
nidottu
La Orqu dea P rpura est ambientada en el Siglo XX, entre la Segunda Guerra Mundial y la conquista de la Luna. Beatriz, abandonada por su madre, violada por su padre, internada en un orfanato, desde all busca una salida a la vida religiosa donde es seducida por la superiora del convento. Su capacidad especial, ambiciones y organizaci n le permiten, durante su rol de religiosa, dirigir la biblioteca organizada por la congregaci n para servir al p blico. Animada por su belleza, capacidad de so ar, planear y decidir, Beatriz renuncia a los h bitos. En la vida laica, mujer inteligente de brillantes ojos verdes, lesbiana y de cautivante personalidad escala posiciones y logra convertirse en la esposa de un magnate a quien hereda luego de haber luchado en una doble vida sexual a la que hab a despertado tarde con su primera amante. Viuda, saca a relucir sus innatas condiciones de liderazgo en la corporaci n multinacional de su difunto esposo trazando desaf os en una brillante trayectoria en la que usa todas las armas necesarias para llevar adelante sus objetivos.