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Kirjailija
Miguel De Unamuno
Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 209 kirjaa, julkaisuja vuosilta 1978–2026, suosituimpiin kuuluu Abel Sanchez. Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.
The first English translation of the Diario Intimo and a selection of letters. Originally published in 1985. The Princeton Legacy Library uses the latest print-on-demand technology to again make available previously out-of-print books from the distinguished backlist of Princeton University Press. These editions preserve the original texts of these important books while presenting them in durable paperback and hardcover editions. The goal of the Princeton Legacy Library is to vastly increase access to the rich scholarly heritage found in the thousands of books published by Princeton University Press since its founding in 1905.
The three remarkable pieces of fiction included in this volume are not so much novelets, novels, as nivolas, a form invented by Unamuno. Originally published in 1987. The Princeton Legacy Library uses the latest print-on-demand technology to again make available previously out-of-print books from the distinguished backlist of Princeton University Press. These editions preserve the original texts of these important books while presenting them in durable paperback and hardcover editions. The goal of the Princeton Legacy Library is to vastly increase access to the rich scholarly heritage found in the thousands of books published by Princeton University Press since its founding in 1905.
San Manuel Bueno, M rtir. Fue escrita por Miguel de Unamuno y publicada en 1931. Se trata de un p rroco del pueblecito de Valverde de Lucerna, llamado Don Manuel, que rige su vida al servicio de los dem s. Durante el transcurso de la novela vemos que a don Manuel lo atormenta un secreto, que en fin lo convierte en un m rtir. El secreto consiste en que el religioso don Manuel no cree en la vida despu s de la muerte y es por esto, que el p rroco consta en vivir cada segundo al servicio de su pueblo. Don Manuel anda siempre ocupado para as no tener tiempo en reflexionar sus dudas y poder continuar su martirio. Este m rtir finge su fe para que su pueblo viva con la esperanza consoladora de creer en la vida eterna. M s adelante aparece L zaro, hermano de ngela Carballino, quien demuestra unos ideales progresistas y anticlericales. L zaro nos ense a el verdadero don Manuel, uno que carece de fe y vive con una angustia interna que lo tortura. Poco a poco, vemos como L zaro es influenciado por don Manuel y a la vez notamos un cambio en sus posturas ante la iglesia. L zaro termina siguiendo la misi n de don Manuel y finge su fe por la misma causa. La novela concluye con la muerte de don Manuel y su beatificaci n. ngela escribe su historia y L zaro sigue sus pasos.
I intended at first to write a short Prologue to this English translation of my Del Sentimiento Tr gico de la Vida, which has been undertaken by my friend Mr. J. E. Crawford Flitch. But upon further consideration I have abandoned the idea, for I reflected that after all I wrote this book not for Spaniards only, but for all civilized and Christian men-Christian in particular, whether consciously so or not-of whatever country they may be. Furthermore, if I were to set about writing an Introduction in the light of all that we see and feel now, after the Great War, and, still more, of what we foresee and forefeel, I should be led into writing yet another book. And that is a thing to be done with deliberation and only after having better digested this terrible peace, which is nothing else but the war's painful convalescence. As for many years my spirit has been nourished upon the very core of English literature-evidence of which the reader may discover in the following pages-the translator, in putting my Sentimiento Tr gico into English, has merely converted not a few of the thoughts and feelings therein expressed back into their original form of expression. Or retranslated them, perhaps. Whereby they emerge other than they originally were, for an idea does not pass from one language to another without change. The fact that this English translation has been carefully revised here, in my house in this ancient city of Salamanca, by the translator and myself, implies not merely some guarantee of exactitude, but also something more-namely, a correction, in certain respects, of the original. The truth is that, being an incorrigible Spaniard, I am naturally given to a kind of extemporization and to neglectfulness of a filed niceness in my works. For this reason my original work-and likewise the Italian and French translations of it-issued from the press with a certain number of errors, obscurities, and faulty references. The labour which my friend Mr. J. E. Crawford Flitch fortunately imposed upon me in making me revise his translation obliged me to correct these errors, to clarify some obscurities, and to give greater exactitude to certain quotations from foreign writers. Hence this English translation of my Sentimiento Tr gico presents in some ways a more purged and correct text than that of the original Spanish. This perhaps compensates for what it may lose in the spontaneity of my Spanish thought, which at times, I believe, is scarcely translatable. It would advantage me greatly if this translation, in opening up to me a public of English-speaking readers, should some day lead to my writing something addressed to and concerned with this public. For just as a new friend enriches our spirit, not so much by what he gives us of himself, as by what he causes us to discover in our own selves, something which, if we had never known him, would have lain in us undeveloped, so it is with a new public. Perhaps there may be regions in my own Spanish spirit-my Basque spirit, and therefore doubly Spanish-unexplored by myself, some corner hitherto uncultivated, which I should have to cultivate in order to offer the flowers and fruits of it to the peoples of English speech. And now, no more. God give my English readers that inextinguishable thirst for truth which I desire for myself.
Niebla es un nuevo g nero de novela creado por Unamuno, no tuvo mucho arraigo, pero a n as Niebla es una de las obras de ficci n m s importantes del escritor vasco. El libro aborda la inseguridad del hombre moderno que se preocupa por su destino y su mortalidad. El t tulo est cargado de significado, dado que el libro difumina la l nea entre la ficci n y la realidad. Tambi n son nebulosas las descripciones f sicas de los personajes y lugares, y hasta pone en duda la naturaleza de la existencia humana.
La t a Tula es la historia de una joven que, rechazando novios, se queda soltera para cuidar a unos sobrinos, hijos de una hermana que se le muere. Vive con el cu ado, a quien rechaza para marido, pues no quiere manchar con el d bito conyugal el recinto en que respiran aire de castidad sus hijos. Satisfecho el instinto de maternidad, para qu perder su virginidad? Es virgen madre. Pero sobre este ca amazo argumental teje Unamuno una obra cargada de sentidos plurales: Tula, la protagonista, que encarna la concepci n tradicional de la familia y de la mujer y que es, a al vez, v ctima de ella, ejemplifica la figura del agonista unamuniano dividido en mil contradicciones.
Niebla es una de las novelas m s c lebres de Miguel de Unamuno. Corresponde al per odo literario denominado el Existencialismo y constituye una de las obras cumbres de la Generaci n del 98. La novela narra la situaci n de Augusto P rez, un joven rico licenciado en Derecho. Hijo nico de Madre viuda, a la muerte de su madre no halla qu hacer con su vida hasta que un d a, paseando sin rumbo, conoce a una guapa joven pianista, Eugenia Domingo del Arco de la que se enamora o cree enamorarse y cuya amistad trata de conseguir.
La t a Tula, es, seg n su autor, la historia de una joven que, rechazando novios, se queda soltera para cuidar a unos sobrinos, hijos de una hermana que se le muere. Vive con el cu ado, a quien rechaza para marido, pues no quiere manchar con el d bito conyugal el recinto en que respiran aire de castidad sus hijos. Satisfecho el instinto de maternidad, para qu perder su virginidad? Es virgen madre. Pero sobre este ca amazo argumental teje Unamuno una obra cargada de sentidos plurales: Tula, la protagonista, que encarna la concepci n tradicional de la familia y de la mujer y que es, a al vez, v ctima de ella, ejemplifica la figura del agonista unamuniano dividido en mil contradicciones.
Una historia de sacrificio, amor puro, temores e inseguridades nos har Unamuno pasear a lo largo de la lectura. Algunos se sentir n identificados, otros reprochar n y otros m s comprender n las actitudes de la t a Tula. T a que ser protagonista de los lazos y enredos familiares; t a que ser la madre, el padre y la hermana de sus amados hijos, como a ella le gustaba llamarlos. Los temores a la felicidad y al descubrir su verdadero "yo" la llevar n por el camino de la soledad. No faltar n las palabras de Dios y los discursos religiosos que, criticados por muchos hoy en d a, para la poca era lo que guiaba la moral. Una historia en la que convergen distintas formas de vivir y distintas formas de pensar; nos hace reflexionar sobre las imposiciones sociales y el capricho del ser humano de crear solo un camino correcto para vivir la vida, cuando la felicidad muchas veces se descubre cuando se toman los atajos.
La T a Tula, sin duda la m s popular de las novelas de Miguel que, rechazando novios, se queda soltera para cuidar de Unamuno (1864-1936), es, seg n su autor, la historia de una joven a unos sobrinos, hijos de una hermana que se le muere. Vive con el cu ado, a quien rechaza para marido, pues no quiere manchar con el d bito conyugal el recinto en que respiran aire de castidad sus hijos. Satisfecho el instinto de maternidad, para qu perder su virginidad? Es virgen madre. Pero sobre este ca amazo argumental teje Unamuno una obra cargada de sentidos plurales: Tula, la protagonista, que encarna la concepci n tradicional de la familia y de la mujer y que es, a la vez, v ctima de ella, ejemplifica la figura del agonista unamuniano dividido en mil contradicciones. Anna Caball , profesora de Literatura Espa ola de la Universidad de Barcelona, ofrece en la Introducci n un estudio que explora en los distintos planos -ideol gico, psicol gico y art stico- las numerosas sugerencias que en La t a Tula se condensan. Es, ante todo, una novela que versa sobre el amor maternal. Sin embargo, la represi n sexual de la poca resultaba contradictoria para las mujeres, pues deb an ignorar su propia satisfacci n siempre en beneficio de su esposo y, al mismo tiempo, constituir una familia. Este conflicto moral se encuentra representado en Gestrudis (o Tula), quien utiliza su influencia, primero sobre su hermana y posteriormente sobre Manuela, para formar la familia que ella nunca podr tener, debido a su obsesi n por permanecer absolutamente pura.
No es una novela. Es una "nivola", seg n su autor. Nuevo g nero creado por Unamuno, no tuvo mucho arraigo, pero a n as Niebla es una de las obras de ficci n m s importantes del escritor vasco. El libro aborda la inseguridad del hombre moderno que se preocupa por su destino y su mortalidad. El t tulo est cargado de significado, dado que el libro difumina la l nea entre la ficci n y la realidad. Tambi n son nebulosas las descripciones f sicas de los personajes y lugares, y hasta pone en duda la naturaleza de la existencia humana.
Abel S nchez es una novela escrita por Miguel de Unamuno en 1917. Es una novela escrita por Miguel de Unamuno en 1917. Aunque su estilo es m s realista que la de sus nivolas, en ella pueden encontrarse los rasgos fundamentales de la narrativa unamuniana. Es la historia de dos amigos Abel S nchez y Joaqu n Monegro. Pero mientras que Abel parec a caer bien a todo el mundo y tener m s suerte, Joaqu n resultaba m s antip tico a los dem s. Abel se dedic a la pintura, y aunque no lo hac a bien del todo, era muy famoso, mientras que Joaqu n se dedic a la medicina, sin sobresalir en su campo. Joaqu n se enamora de Helena, su prima, pero sta no le hace mucho caso y un d a decide present rsela a Abel, con el fatal desenlace de que Abel y Helena se enamoran. Ah es cuando comienza todo. Joaqu n se enfada con Abel y consigo mismo por tener tan mala suerte, que ni siquiera es dichoso en el amor, ya que Abel le quita la novia. Joaqu n empieza a hundirse en la desesperaci n, ya que cualquier cosa que haga parece poco en comparaci n con lo que hace Abel. Noche y d a se est torturando por su causa. Est as durante un gran periodo de tiempo. Hasta que conoce a Antonia y se casa con ella, aunque m s que por amor, por apat a. La relaci n entre Joaqu n y Abel contin a igual durante alg n tiempo, hasta que Joaqu n tiene una hija y Abel un hijo, que se acaban casando. Al final, el hijo de Abel empieza a hacerse amigo de Joaqu n, ya que l tambi n estudia medicina y en esta temporada parece que los problemas de Joaqu n se empiezan a resolver, ya que el hijo de Abel opina de su padre lo mismo que Joaqu n; que es un ego sta, que s lo piensa en obtener m rito, etc. As discurre la vida de Joaqu n en una aparente felicidad, hasta que tienen un nieto.
SAN MANUEL BUENO, M RTIR es una novela breve considerada por cr tica y lectores como la cima de la narrativa unamuniana. Publicada en 1931, la obra plantea una de las preocupaciones capitales del autor, la existencia de Dios, a trav s de la figura de un sacerdote que ha perdido la fe, pero es capaz de fingirla e incluso alcanzar fama de santo para proteger la inocente creencia de sus feligreses, para quienes la fe religiosa equivale a la paz. La fuerza del conflicto central (encarnaci n de lo que en el siglo XX se llamar a la duda existencial, el silencio de Dios o la p rdida de la fe) favorece la vigencia del libro, donde aparece tambi n una amorosa, y muy actual, atenci n al paisaje, dispuesto todo ello con gran sencillez compositiva.
Del sentimiento tr gico de la vida es, segun dijo el propio Unamuno (1864-1936), su mejor obra y el mayor exponente de su pensamiento filos fico. La colisi n entre el pensamiento cient ifico, incapaza de dar un sentido a la vida, y la moral religiosa carente de justificaci n personal provoca en Unamuno la cuesti n urgente del sentido de la existencia. El antagonismo irreconciliable entre el coraz n y la raz n, entre el todo y la nada, lleva a Unamuno al "abismo de la desesperaci n," donde el hombre debe luchar siguiendo el ejemplo vitalista de Don Quijote, "cuya fe se basa en la incertidumbre."
Abel S nchez (subtitulada Una historia de pasi n) es una novela escrita por Miguel de Unamuno en 1917. Aunque su estilo es m s realista que la de sus nivolas, en ella pueden encontrarse los rasgos fundamentales de la narrativa que lo caracteriza. Al igual que la mayor parte de las novelas de Unamuno, y a diferencia de las novelas realistas al uso en la poca, Abel S nchez carece de indicaciones cronol gicas y geogr ficas concretas, lo que permitir a relacionarla con las narraciones m ticas, situadas en un "tiempo sin tiempo". sta parece ser la intenci n de Unamuno, ya que en realidad Abel S nchez no es sino una reinterpretaci n de la historia religiosa de Ca n y Abel, identificados con los dos personajes protagonistas: Ca n (Joaqu n) es el despreciado por Dios y por la sociedad, mientras que Abel, sin haber hecho m s m ritos para ello, recibe todos los dones humanos y una admiraci n generalizada. Adem s de la similitud de los nombres, el primer homicidio, seg n la historia b blica aparece, como intertexto en varios momentos de la novela. As , Joaqu n queda vivamente impresionado por una representaci n del Ca n de Lord Byron, y su oponente, Abel, tambi n se inspirar en la misma leyenda para uno de sus cuadros. La envidia, desde esta perspectiva, se convierte por lo tanto en un mal universal y eterno, del que los personajes no son m s que un ejemplo pr ctico.
"Niebla" (1914) no es una novela. Es una "nivola", seg n su autor Miguel de Unamuno. Si bien ese nuevo g nero creado por Unamuno no tuvo mucho arraigo, lo cierto es que Niebla es una de las obras de ficci n m s importantes del escritor vasco. El libro aborda la inseguridad del hombre moderno que se preocupa por su destino y su mortalidad, un tema unamuniano por antonomasia. El t tulo est cargado de significado, dado que el libro difumina la l nea entre la ficci n y la realidad. Tambi n son nebulosas las descripciones f sicas de los personajes y lugares, y hasta pone en duda la naturaleza de la existencia humana. La aventura amorosa de un hombre que se ve enfrascado en una apasionada devoci n frente a una dama. Junto con el encuentro de este hombre con un perro que pasar a a ser su compa ero m s adelante, es la historia del enga o y la pasi n. Unamuno cuenta de manera extra a su historia, inventando su nuevo g nero narrativo, la "nivola", donde los personajes hablan en mon logos propios durante la obra. Agregando extra os sucesos literarios (como el encuentro del personaje con su creador o el mon logo del mismo perro).
La T a Tula es una novela escrita por Unamuno en 1907, publicada en 1921. Esta novela fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en espa ol del siglo XX del peri dico espa ol El Mundo. Es una de las novelas m s conocidas de Unamuno. Aunque comparte con otras novelas el estilo y las preocupaciones habituales del autor, esta novela incluye como factor diferencial el erotismo, un erotismo sutil y s lo en escasos momentos explicitado. La trama de la novela se sustenta en la pr ctica antropol gica del levirato y el sororato en un contexto de represi n sexual. Esta novela narra la vida de Gertrudis, tambi n llamada la T a Tula, y los sacrificios que realiza durante su vida para satisfacer sus ansias de maternidad. Esta obra es caracterizada por tener como tema principal el amor maternal.
La T a Tula es una novela que explora los temas de la sexualidad, la familia, la maternidad-virginidad, la pureza del ser, la fortaleza sexual en el sexo femenino y el cristianismo. A lo largo de la novela se presentan varias cr ticas al papel de la mujer en la religi n cristiana y c mo sta es una religi n de hombres, as como la comparaci n entre el mundo animal de las abejas, donde hay una reina y una serie de z nganos y la relaci n familiar que Tula conlleva, mantiene y sostiene como parte de su nica misi n en la vida. Un curioso detalle en esta novela es que Unamuno llega a cambiar por equivocaci n, y en varias ocasiones, el sexo de los hijos de Rosa, as como los nombres de stos, hasta que finalmente, y por orden de edades, quedan de la siguiente manera: Ramiro, Rosa y Elvira (hijos de Rosa) y Enrique y Manolita (hijos de Manuela). Fue publicada por primera vez en 1921, aunque el proyecto ya exist a desde 1902.