La Misericordia... Qu gran atributo de Dios Qu amor tan grande para con nosotros Inevitable- mente unido a ella me viene a la mente la Par bola del Hijo Pr digo y la escena del reencuentro entre padre e hijo: en mi humilde interpretaci n, en esa imagen encontramos la esencia, el significado profundo de lo que es la misericordia de Dios. Imaginemos al padre que ve venir a lo lejos al hijo que se hab a do de la casa, aquel al que cre a perdido a causa de los excesos, la vida f cil y las malas influencias; el hijo, a pesar de sus errores, pens para s mismo seg n nos cuenta San Lucas: "Ir a mi padre y le dir Padre, pequ contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo". Qu gesto de grandeza reconocerse y reconocernos pecadores Y en su regreso "Estando l todav a lejos, le vio su padre y, conmovido, corri , se ech a su cuello y le bes efusivamente". Y resume: "Porque este hijo m o estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado". Dios siempre espera que nos dejemos perdonar por su amor. En su infinita paciencia y amor paternal. l nos acompa a a lo largo del camino aunque a veces no lo sintamos; nos tiende la mano aunque no se la tomemos; mira a lo lejos aunque no hayamos empren-dido el regreso a casa. Aunque solemos creer que tenemos derecho a todo e inmediatamente porque nos lo merecemos. Dios Padre es paciente, espera, nos ama, comprende y sobre todo nos perdona. Queda en nosotros que nos dejemos abrazar por l, que nos est esperando como Padre que es. EDITORIAL SANTA MAR A ARGENTINA Este libro contiene el desarrollo de los siguientes temas, entre otros: Se or, ens anos a orar No ard a nuestro coraz n mientras nos hablaba? Dios estaba con l Por qu buscan entre los muertos al que est vivo? Servir al necesitado Qui n nos mover la piedra? El Esp ritu inspira nuestras accioneLa alegr a en el coraz n proviene del Esp rituLa alegr a en el coraz n proviene del Esp rituUngir es un gesto de donaci n totalNada nos separa del amor de DiosCon este libro usted podr beneficiarse de reflexiones del propio Papa Francisco.