Kirjailija
Pedro Antonio de Alarcon
Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 218 kirjaa, julkaisuja vuosilta 2002–2026, suosituimpiin kuuluu Moros Y Cristianos. Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.
Nimi esiintyy myös muodoissa: Pedro Antonio de Alarcón
218 kirjaa
Kirjojen julkaisuvuodet: 2002–2026.
La patria del autor del Diario de un testigo de la guerra de frica, fue la ciudad de Guadix, provincia de Granada: la fecha de su nacimiento, el d a 10 de marzo de 1833. Entre su familia, noble y antigua, que hab a venido a menos por los desastres de la guerra de la Independencia, pas sus a os de ni o y los primeros de adolescente, y puesto que nadie mejor que l puede narrar las emociones que sinti en tan dichosa edad, dejemos a su donosa pluma el cuidado de enterar al lector de lo que era su pueblo y de la vida que hizo all entonces.
Se ha dicho, y sobran situaciones para argumentarlo, que El Esc ndalo (1875) puede considerarse como una obra de tipo autobiogr fico. Primero, porque de Alarc n jug en esos dos bandos a los que apuesta la novela: el pecado y la expiaci n, o si se prefiere, la ca da y la redenci n. Segundo, porque el destino final al que se encuentra abocado Fabi n Conde se parece de sobremanera a los ltimos a os de vida del autor, en los que despu s de tomar parte, en su juventud, en m tines y publicaciones insurreccionarias y anticlericales, se consagra, tanto espiritual como art sticamente, a la religiosidad y defensa de los valores cat licos; l ase esto como una reparaci n simb lica de los a os de confusi n en los que se aventur a renegar de las "sanas costumbres de su poca". Obra que une el tema religioso a la cr tica social, la dedica a la memoria de su amigo Nic medes Pastor D az. Lo que al pastor mentiroso en la f bula de Esopo, lo que al don Juan en la historia de Tirso de Molina, lo que a tantos otros aqu o all eso mismo fue lo que ocurri a Fabi n Conde, el escandaloso adinerado que a mediados del XIX, puso su vida en los corrillos de toda Madrid y que, tal como reza el adagio popular, termin siendo v ctima de su propio invento, recibiendo un poco de su propia medicina; porque cuando uno es demasiado algo, siempre corre el riesgo de terminar enfrasc ndose, consumi ndose en ello, vi ndose envuelto en esa cortina de hierro que constituye su ser.
A Mr. Charles d'Iriarte. Mi querido Carlos: Honraste hace algunos a os mi pobre novela EL FINAL DE NORMA traduci ndola al franc s y public ndola en elegant simo volumen, que figur pomposamente en los escaparates de tu espl ndido Par s. No es mucho, por tanto, que, agradecido yo a aquella merced, con que me acreditaste el cari o que ya me ten as demostrado, te d hoy p blico testimonio de mi gratitud dedic ndote esta nueva edici n de tan afortunado libro.
El Amigo de la Muerte
Pedro Antonio de Alarcon
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2018
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M RITOS Y SERVICIOS ste era un pobre muchacho, alto, flaco, amarillo, con buenos ojos negros, la frente despejada y las manos m s hermosas del mundo, muy mal vestido, de altanero porte y humor inaguantable... Ten a diecinueve a os, y llam base Gil Gil. Gil Gil era hijo, nieto, biznieto, chozno, y Dios sabe qu m s, de los mejores zapateros de viejo de la corte, y al salir al mundo caus la muerte a su madre, Crispina L pez, cuyos padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos honraron tambi n la misma profesi n.
El coro de ángeles
Pedro Antonio de Alarcon
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2018
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Eran las siete menos cuarto de una ma ana de diciembre y a n no hab an llegado al horizonte de Madrid ni tan siquiera noticias de un sol que debi ponerse la tarde antes a las cuatro y media, pero del cual, hac a ya algunas semanas, solo se sab a en la Corte por escrito, o sea por el almanaque, puesto que las nubes de un obstinado temporal no permit an verlo cara a cara y en persona.
El Sombrero de Tres Picos
Pedro Antonio de Alarcon
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2018
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Pocos espa oles, aun contando a los menos sabios y le dos, desconocer n la historieta vulgar que sirve de fundamento a la presente obrilla. Un zafio pastor de cabras, que nunca hab a salido de la escondida Cortijada en que naci , fue el primero a quien nosotros se la o mos referir. -Era el tal uno de aquellos r sticos sin ningunas letras, pero naturalmente ladinos y bufones, que tanto papel hacen en nuestra literatura nacional con el dictado de p caros. Siempre que en la Cortijada hab a fiesta, con motivo de boda o bautizo, o de solemne visita de los amos, toc bale a l poner los juegos de chasco y pantomima, hacer las payasadas y recitar los Romances y Relaciones; -y precisamente en una ocasi n de stas (hace ya casi toda una vida..., es decir, hace ya m s de treinta y cinco a os), tuvo a bien deslumbrar y embelesar cierta noche nuestra inocencia (relativa) con el cuento en verso de El Corregidor Y La Molinera, o sea de El Molinero Y La Corregidora, que hoy ofrecemos nosotros al p blico bajo el nombre m s trascendental y filos fico (pues as lo requiere la gravedad de estos tiempos) de El Sombrero De Tres Picos.
El Clavo: Causa Célebre
Pedro Antonio de Alarcon
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2018
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Lo que m s ardientemente desea todo el que pone el pie en el estribo de una diligencia, para emprender un largo viaje es que los compa eros de departamento que le toquen en suerte sean de amena conversaci n y tengan sus mismos gustos, sus mismos vicios, pocas impertinencias, buena educaci n y una franqueza que no raye en familiaridad. Porque, como ya han dicho y demostrado Larra, Kock, Souli y otros escritores de costumbres, es asunto muy serio esa improvisada e ntima reuni n de dos o m s personas que nunca se han visto, ni quiz s han de volver a verse sobre la tierra, y destinadas, sin embargo, por un capricho del azar, a codearse dos o tres d as, a almorzar, comer y cenar juntas, a dormir una encima de otra, a manifestarse, en fin, rec procamente con ese abandono y confianza que no concedemos ni aun a nuestros mayores amigos; esto es, con los h bitos y flaquezas de casa y de familia.
Relatos hermosos y de una gran sensibilidad humana, tan vigentes hoy en d a como cuando fueron escritos brillantemente por la pluma de Alarc n, considerado como uno de m ximos exponentes de la literatura realista del siglo XIX.
El sombrero de tres picos
Pedro Antonio de Alarcón
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2018
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El t o Lucas, molinero, y Frasquita, su mujer, forman un matrimonio pr spero y feliz, aunque no tienen hijos. l, feo, simp tico, discreto, ingenioso. Ella, guapa, alegre, donosa y hacendosa. Ambos presiden la tertulia en su molino, donde acuden personajes importantes. El matrimonio conf a ciegamente el uno en el otro, a pesar de la admiraci n que suscita Frasquita entre los contertulios. En realidad, uno de los personajes, el corregidor, siente m s que admiraci n y desea conquistarla, con ayuda de su alguacil, Gardu a. Una noche, ambos idean alejar al t o Lucas, mand ndolo al pueblo pr ximo con un pretexto. El corregidor aprovecha la ocasi n para asaltar la casa, no sin antes caerse al agua. A sus gritos, Frasquita le abre la puerta, pero al darse cuenta de sus intenciones, huye en una burra en busca de su marido.
Conjunto de cuentos er ticos, aunque sin alejarse de la moral de la poca. Esta es la primera serie de las Novelas cortas de Pedro Antonio de Alarc n, en la que se alternan cuentos de car cter er tico con retos polic acos. El autor, no obstante, aclara en la dedicatoria, refiri ndose a las narraciones er ticas: amatoria es, efectivamente, hasta rayar en alegre y aun en picante, la forma exterior o vestidura de casi todas ellas. Pero, en buena hora lo diga, ni por la forma, ni por la esencia, son amatorios al modo de ciertos libros de la literatura francesa contempor nea, refiri ndose, con toda seguridad, a las novelas pornogr ficas de la poca.
Angustias es una joven casadera que vive en el centro de Madrid, cerca de la Puerta del Sol, con su madre, Do a Teresa, viuda de un general carlista, y aspirante a que se le reconozca el t tulo de condesa. En un choque entre las tropas del gobierno y activistas republicanos, ambas mujeres ven caer herido a un capit n delante de su casa, y deciden acogerle. Cuando el capit n recupera el sentido, dice llamarse Jorge de C rdoba, apodado Capit n Veneno por su car cter hura o y pendenciero.
Narraciones inverosímiles
Pedro Antonio de Alarcón
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2018
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Las Narraciones inveros miles, de Pedro Antonio de Alarc n, es una colecci n de narraciones cortas que abarcan un amplio abanico de g neros y temas, desde lo fant stico a lo humor stico, pasando por lo rom ntico. Grandes figuras de la literatura, como Cervantes y Quevedo hasta Walter Scott y Alejandro Dumas ejercieron influencia en Alarc n.
Narraciones inverosímiles
Pedro Antonio de Alarcón
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2018
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Las "Narraciones inveros miles" de Pedro Antonio de Alarc n, colecci n de narraciones cortas enmarcadas dentro del conjunto general que el propio autor denomin Novelas cortas (formadas, adem s, por los "Cuentos amatorios" y las "Historietas nacionales"), abarcan un amplio abanico de g neros y temas, desde lo fant stico a lo humor stico pasando por lo rom ntico. Escritos, en su casi totalidad, de "ni ez o primera juventud", en palabras del propio Alarc n, pertenecen a una "moda o gusto literario hoy abolido", aunque se basan en las influencias que sobre el escritor nacido en Guadix ejercieron las grandes figuras de la literatura, desde Cervantes y Quevedo hasta Walter Scott y Alejandro Dumas
En el Capit n veneno hay acci n despojada de accesorios, iron a y vivo colorido en las situaciones, con un gran final. Ha dicho su autor: "Solo placeres y felicitaciones me vali su publicaci n". La doma del gallardo pero inaguantable Capit n Veneno por la bell sima Angustias, hasta reducirlo a marido y padre amante, est pintada con fin sima comicidad y tal armon a del conjunto que perdura como lograda obra de arte. Muchas son las graciosas peripecias y divertidas situaciones provocadas por la cong nita irascibilidad del gallardo Capit n y la no menos firme voluntad y paciencia de su bella salvadora y enferma. Una novela que se lee con agrado y simpat a. "
En esta novela se unen el tema religioso con la cr tica social. En ella se mezclan tramas amorosas, intrigas, traiciones y pecados inconfesables. Es la historia del Joven y adinerado Fabi n Conde y su peregrinar hasta que consigue la redenci n y el perd n, cuando descubre el verdadero amor que le har cambiar completamente su vida.
Esta es una colecci n de 9 novelas cortas del gran escritor espa ol Pedro Antonio de Alarc n, cuyo ep logo fue dedicado a su buen amigo el Sr. D. Jos J. Villanueva: "Te remito un pu ado de canas de mi cabeza. El papel en que van envueltas es mi fe de bautismo. Por ella ver s que tengo veinti n a os, de consiguiente, ten a diez y nueve cuando escrib el anterior mon logo. Dice un refr n que por todas partes se va a Roma. Y yo a ado que por cualquier parte se va a Spilzberg. Este ep logo es tambi n la dedicatoria de la presente obrilla. Rec belo todo con indulgencia, y devu lveme la fe de bautismo".
Primera obra narrativa de Alarc n, historia fuertemente influenciada por el romanticismo de la poca. Es su primera novela y la escribi a los 18 a os. Se trata de una historia de amor en la que un joven apasionado persigue al objeto de su deseo a trav s de media Europa.
El lunes de Carnestolendas de 1861 -precisamente a la hora en que Madrid era un infierno de m s o menos jocosas y decentes mascaradas, de alegres estudiantinas, de pedig e as murgas, de comparsas de danzarines, de alegor as empingorotadas en vistosos carretones, de soberbios carruajes particulares con los cocheros vestidos de domin , de mujerzuelas disfrazadas de hombre y de mancebos de la alta sociedad disfrazados de mujer; es decir, a cosa de las tres y media de la tarde-, un elegante y gallardo joven, que guiaba por s propio un cochecillo de los llamados cestos, atravesaba la Puerta del Sol, procedente de la calle de Espoz y Mina y con rumbo a la de Preciados, haciendo grandes esfuerzos por no atropellar a nadie en su marcha contra la corriente de aquella apretada muchedumbre, que se encaminaba por su parte hacia la calle de Alcal o la Carrera de San Jer nimo en demanda del Paseo del Prado, foco de la animaci n y la alegr a en tal momento...
CORO DE ADOLESCENTES.- Yo amo, t amas, aqu l ama; nosotros amamos, vosotros am is; todos aman CORO DE NI AS.- (A media voz.) Yo amar , t amar s, aqu lla amar ; nosotras amaremos vosotras amar is todas amar n UNA FEA Y UNA MONJA.- (A d o.) Nosotras hubi ramos, habr amos y hubi semos amado UNA COQUETA.- Ama t Ame usted Amen ustedes UN ROM NTICO.- (Desali ndose el cabello.) Yo amaba UN ANCIANO.- (Indiferentemente.) Yo am . UNA BAILARINA.- (Trenzando delante de un banquero.) Yo amara, amar a... y amase. DOS ESPOSOS.- (En la menguante de la luna de miel.) Nosotros hab amos amado. UNA MUJER HERMOS SIMA.- (Al tiempo de morir.) Habr yo amado?
El Sombrero De Tres Picos
Pedro Antonio de Alarcon
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2018
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Comenzaba este largo siglo, que ya va de vencida. No se sabe fijamente el a o: s lo consta que era despu s del de 4 y antes del de 8. Reinaba, pues, todav a en Espa a don Carlos IV de Borb n; por la gracia de Dios, seg n las monedas, y por olvido o gracia especial de Bonaparte, seg n los boletines franceses. Los dem s soberanos europeos descendientes de Luis XIV hab an perdido ya la corona (y el Jefe de ellos la cabeza) en la deshecha borrasca que corr a esta envejecida parte del mundo desde 1789. Ni paraba aqu la singularidad de nuestra patria en aquellos tiempos. El Soldado de la Revoluci n, el hijo de un oscuro abogado corso, el vencedor en R voli, en las Pir mides, en Marengo y en otras cien batallas, acababa de ce irse la corona de Carlo Magno y de transfigurar completamente la Europa, creando y suprimiendo naciones, borrando fronteras, inventando dinast as y haciendo mudar de forma, de nombre, de sitio, de costumbres y hasta de traje a los pueblos por donde pasaba en su corcel de guerra como un terremoto animado, o como el Antecristo, que le llamaban las Potencias del Norte... Sin embargo, nuestros padres (Dios les tenga en su santa Gloria), lejos de odiarlo o de temerle, complac anse a n en ponderar sus descomunales haza as, como si se tratase del h roe de un libro de caballer as, o de cosas que suced an en otro planeta, sin que ni por asomo recelasen que pensara nunca en venir por ac a intentar las atrocidades.