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Kirjailija

Adolfo Perez Agusti

Kirjat ja teokset yhdessä paikassa: 247 kirjaa, julkaisuja vuosilta 2013–2026, suosituimpiin kuuluu Auxiliar de enfermería Tomo tres: Curso formativo. Vertaile teosten hintoja ja tarkista saatavuus suomalaisista kirjakaupoista.

Nimi esiintyy myös muodoissa: Adolfo Pérez Agustí, Adolfo Pérez Agusti

247 kirjaa

Kirjojen julkaisuvuodet: 2013–2026.

Cine de Aliens y Robots

Cine de Aliens y Robots

Adolfo Perez Agusti

Createspace Independent Publishing Platform
2013
nidottu
Procedentes del espacio exterior, de esa ltima frontera apenas ara ada por la exploraci n espacial, los alien genas nos llevan visitando hace ya varios siglos, mucho antes de que se les mencionara animosamente como ETs, o m s inquietantemente como Aliens. La Ufolog a, ciencia que estudia el fen meno de los OVNIs, los nombra como Greys (grises), pues as es su aspecto seg n algunos dibujos efectuados por quienes aseguran haberles visto. Finalmente, en las leyendas antiguas utilizan el nombre de Jims, aunque bajo esta denominaci n se incluyen a brujas, animales mitol gicos y fantasmas. El cine ha preferido seguir otra l nea para hablarlos de los extraterrestres, y casi siempre los define como seres poseedores de una alta tecnolog a, as como de un aspecto que a nuestros ojos es horroroso, tanto como lo son sus prop sitos destructores de la raza humana, una especie tan inferior para ellos que solamente sienten inter s por aniquilarla. Pero si estos seres org nicos son temibles y en ocasiones casi indestructibles, qu podemos decir de los robots, unas m quinas casi siempre dise adas para la guerra? Con un tama o frecuentemente similar a la altura del ser humano, un cerebro mucho m s eficaz que el mejor de nuestros ordenadores, y una envoltura en ocasiones casi org nica pero m s frecuentemente metalizada, su sola presencia hace inviable la respuesta b lica por nuestra parte. Si, adem s, juntamos a ambos elementos dentro de un gigantesco platillo volante, y les dotamos de un armamento sofisticado y eficaz, las consecuencias para nosotros, los sufridos humanos, ser n tan desastrosas que mejor ni las imaginamos, as podremos dormir tranquilos. Con frecuencia han sido mostrados como seres hostiles por el cine, tan poderosos que ni los mejores ej rcitos los pueden destruir, llegando hasta nuestras vidas para demostrarnos que nadie es due o ni siquiera del terreno que pisa, pues todo depende de la fortaleza del invasor. Pilotando naves que viajan a velocidades superiores a la de la luz, y con una apariencia que casi siempre infunde tanto terror como su armamento, suelen estar acompa ados por m quinas tan perfeccionadas que han aprendido a pensar por s mismas, lo que deja muy poco margen para el error y la compasi n. La uni n entre ambos seres, los robots y los alien genas, ha proporcionado al cine y a los escritores argumentos apasionantes y tenebrosos, aunque siempre ha sido el propio espectador, cuando retorna a su hogar, quien aporta con su imaginaci n nuevos datos para continuar sintiendo miedo. Afortunadamente, tambi n hay extraterrestres amigables, como ese ET que nos se alaba con su dedo luminoso el lugar de su hogar, o el atractivo "Starman" que sin apenas saber hablar consigui encandilar a las mujeres con sus cortas frases. Y sobre los robots tambi n hay para todos los gustos y temblores, ya que nos han mostrado al invencible Gort de "Ultim tum a la Tierra" intentando hacer entrar en razones a los terrestres con sus rayos destructores, parejo al casi indestructible Terminator, quien luego, afortunadamente, se puso de nuestra parte. Algo m s entra ables son esa reencarnaci n met lica de El Gordo y el Flaco denominados C3PO y R2D2, o ese mayordomo siempre sonriente llamado Andrew que encontr su propia vida en el "Hombre bicentenario", lo mismo que aquel vivaz, travieso y parlanch n robot que desquici a su propio due o en "Cortocircuito".
Constelaciones Familiares: Terapia de la Reconciliación

Constelaciones Familiares: Terapia de la Reconciliación

Adolfo Perez Agusti

Createspace Independent Publishing Platform
2013
nidottu
Nadie hubiera sospechado hace tan s lo diez a os que la psicolog a de familia adquirir a una nueva dimensi n que desbancar a a todas las dem s. Brotando con una fuerza expansiva que ha asombrado incluso a su propio creador, Bert Hellinger, las Constelaciones Familiares o "colocar a la familia", es ya una realidad en el mundo de la psicoterapia de grupo desde su modesta aparici n a mediados de los a os ochenta. Indudablemente su triunfo se debe, no solamente a la eficacia de la terapia, sino a su relativamente sencilla aplicaci n y al entusiasmo inmediato que despierta entre los participantes. Sin embargo, y a pesar de su xito comercial, sus logros son emp ricos, no se puede encuadrar en algo te rico, existiendo solamente pautas para llevar a buen fin una terapia de familia o grupo. Tampoco se sabe si la t cnica es eficaz desde el punto de vista psicoterap utico, y si lo es, para qui n o en qu circunstancias puede resultar beneficiosa, lo mismo que no existen datos fiables sobre si los resultados quedan consolidados o, una vez abandonada la sesi n, como no hay continuidad, todos los aspectos negativos de sus asistentes vuelven a resurgir. Algunos detractores entienden que se trata de un mero entretenimiento que no merece ser clasificado como psicoterapia. Las cr ticas son tambi n encendidas en cuanto a c mo act a y hasta qu punto lo hace y, en todo caso, en qu escuela psicol gica es posible encuadrarla. As y todo, la expansi n sigue adelante levantando una importante pol mica, no s lo cl nica, conceptual y cognitiva, sino tambi n dirigida a la persona de su creador, Bert Hellinger, ese ex misionero cat lico formado en el psicoan lisis, al que se ha acusado de excesos ideol gicos, defectos que, de ser ciertos, no invalidan la eficacia de su terapia. Ahora bien, a n estando justificada la controversia, las Constelaciones Familiares merecen una mirada y una reflexi n. Fundamentalmente, porque la satisfacci n de sus clientes le concede el beneficio de la duda acerca de sus posibles efectos sanadores. Y adem s, porque aporta una perspectiva generalmente desestimada en las psicoterapias (y en la psicolog a en general), que reconoce la transmisi n, a trav s de las generaciones, de conflictos, preocupaciones familiares y modos de comportarse que derivan en, o de alguna forma determinan, los problemas psicol gicos actuales. Esta perspectiva "hereditaria" dicen que no depende de la transmisi n gen tica, pero entonces no es posible explicarlo mediante otro m todo conocido hasta ahora. A falta de una hip tesis clara, de la exposici n de sus autores se deduce que tal herencia posee m s bien el car cter de una transmisi n cultural. A tal perspectiva se le debe conceder la duda de su inter s cl nico, sin perjuicio de los reparos acerca de su validez o de la dificultad de comprobarla. El mbito de actuaci n propio de las Constelaciones Familiares lo constituyen los problemas personales, ya sean de ndole relacional, trastornos psicol gicos propiamente dichos o enfermedades m dicas. ltimamente ha encontrado tambi n utilidad en el mbito escolar, como instrumento para la soluci n de conflictos padres-escuela o dentro del aula. Un campo de actuaci n igualmente reciente y que parece prometedor es el de la consultor a de organizaciones y empresas. La informaci n obtenida a trav s de la aplicaci n de la t cnica, que saca a la luz las interacciones que caracterizan al sistema en cuesti n, se utiliza como ayuda para tomar decisiones, tanto relativas a recursos humanos como log sticas. La virtud de esta t cnica es que el modo de aplicarla es igual para todos los grupos, lo que aumenta el campo para su aplicaci n terap utica. Qui n se hubiera podido imaginar que se pudiera hacer terapia de grupo a los trabajadores conflictivos de una empresa? Qui n hubiera sugerido que una clase docente pudiera solucionar sus conflictos simplemente con realizar una "constelaci n familiar
Como CRIAR HIJOS SANOS: A pesar de su medico

Como CRIAR HIJOS SANOS: A pesar de su medico

Adolfo Perez Agusti

Createspace Independent Publishing Platform
2013
nidottu
Indefensos, sin experiencia y dependientes en extremo de los adultos, los ni os deber an contar con la protecci n serena y eficaz de los pediatras, pero como a lo largo de este libro veremos, su intervenci n es m s perjudicial que beneficiosa. Basados en criterios m dicos estandarizados y asumiendo siempre que lo que han estudiado es correcto, el especialista en ni os (edad que ahora abarca desde el nacimiento hasta los 14 a os) no se cuestiona las razones por las cuales la mayor a de los ni os padecen las mismas enfermedades una y otra vez. Tampoco es capaz de admitir que no existen enfermedades cr nicas, sino enfermedades no resueltas, la mayor a de ellas por no saber la causa real de su inicio. Del mismo modo, denominan como "enfermedades gen ticas" a aquellas que tambi n han padecido alguno de los padres, cuando en muchos casos se trata solamente de enfermedades adquiridas despu s del nacimiento. Si los padres padecen una enfermedad causada por repetidos errores en su forma de vivir o comer, su hijo con seguridad tambi n la padecer . Pero los padres, asustados por los cientos de mensajes que le obligan psicol gicamente a poner incondicionalmente la salud de sus hijos en el m dico, no intentan ni siquiera superficialmente aprender medicina elemental, ni siquiera el concepto de alimentaci n saludable, pues las frases "consulte a su m dico", "no se automedique", son tan reiterativas que le anulan cualquier capacidad de raciocinio sereno. Convertida as casi toda la poblaci n mundial en sumisos pacientes y fieles creyentes de los m ltiples beneficios que la medicina qu mica dice tener, no intentan ni siquiera someramente pensar por s mismos en cuestiones de salud. Y si acaso se atreven a contradecir, aunque sea de modo suave y sutil, al pediatra en una de las consultas "obligatorias", se encontrar n con la r plica inmediata del galeno, quien seguramente le preguntar ir nico: " Es usted m dico?" Obviamente la mayor a de los padres no son m dicos titulados, pero tampoco son personas con tal retraso mental que no puedan entender porqu las personas enferman. Y si deciden no hacerle caso cuando la salud de su hijo no acaba de mejorar despu s de largas y peligrosas terapias, se encontrar con serias amenazas incluso legales, insisti ndole que con la salud de los ni os "no se juega". Advertencia in til, pues esa es precisamente la raz n por la cual ese padre est cuestionando la eficacia de su m dico. Lo cierto es que supone un milagro el que los ni os consigan crecer aparentemente sanos a o tras a o, y me atrever a a asegurar que eso lo consiguen a pesar de los m dicos, empe ados en llenarle el cuerpo de medicamentos desde que nacen. Han perdido tanto el miedo a los medicamentos que los administran sin ning n temor, convencidos de que los efectos secundarios admitidos por los laboratorios son pura an cdota y que el peque o enfermo no tendr ning n problema con ellos. Afortunadamente el metabolismo de los ni os es tan intenso y vivaz que son capaces de sobrevivir a toda clase de errores, incluidos aquellos que los propios padres ejercen por mala informaci n. No soy muy creyente, pero empiezo a darme cuenta que debe existir ese ngel de la guarda que dicen tienen todos los ni os.
Tratamiento natural del ALZHEIMER

Tratamiento natural del ALZHEIMER

Adolfo Perez Agusti

Createspace Independent Publishing Platform
2013
nidottu
El mal de Alzheimer afecta seriamente a la integraci n social y laboral de las personas, e incluso pone en peligro sus vidas. La Medicina Natural aporta numerosos elementos y recomendaciones para paliar la mayor a de los s ntomas.
Antioxidantes y enzimas

Antioxidantes y enzimas

Adolfo Perez Agusti

Createspace Independent Publishing Platform
2013
nidottu
Al igual que el ox geno nos da la vida tambi n nos la quita poco a poco, nos envejece y nos genera multitud de enfermedades por oxidaci n. Las afecciones reum ticas, los trastornos del sistema nervioso, las enfermedades cardiovasculares y hasta el mismo c ncer, son inducidos sin lugar a dudas por el ox geno, nada extra o si tenemos en cuenta que b sicamente estamos compuestos de minerales. Lo mismo que el hierro en presencia de ox geno se oxida y termina convertido en polvo, nuestro organismo sufre un lento e inexorable camino hasta su propia destrucci n. Sin embargo, y del mismo modo que los metales pueden ser protegidos contra la oxidaci n, nosotros podemos emplear el amplio abanico de antioxidantes disponibles desde hace a os en el mercado. Habitualmente inocuos, pueden constituir un tratamiento para cualquier clase de enfermo, e incluso poderse emplear de modo preventivo. Junto a estos valiosos nutrientes, las enzimas est n escalando posiciones de sumo inter s en el mercado de la salud, pues su papel como catalizadores las hace indispensables para numerosos procesos qu micos relacionados con la salud, la belleza y la longevidad. Adem s, la mayor a posee un efecto decisivo contra los radicales libres, lo que les proporciona una importancia vital en la mayor a de las enfermedades.
El Humor de Monty Python

El Humor de Monty Python

Adolfo Perez Agusti

Ediciones Masters
2013
nidottu
El grupo ingl s Monty Python alcanz grandes cotas de popularidad por sus intervenciones en televisi n y sus numerosas pel culas, algunas de las cuales son ya cl sicos del cine de humor. En este libro hemos entresacado sus mejores di logos.
Telomeros: Biologia antienvejecimiento

Telomeros: Biologia antienvejecimiento

Adolfo Perez Agusti

Ediciones Masters
2013
nidottu
El descubrimiento sobre el papel de los telomeros en el proceso de envejecimiento, ha permitido prolongar la esperanza de vida utilizando exclusivamente productos naturales. Desde siempre nos han dicho que existe un l mite biol gico de la vida, pero que puede ser ampliado mediante la mejora de las condiciones de vida y los progresos en las ciencias de la salud. Estos cambios producen unos datos muy valiosos, que son acumulados en nuestro ADN, y consiguen mejorar los condicionantes gen ticos, como si de un aprendizaje evolutivo se tratase. La longevidad no depender a tanto de la calidad de vida como de la informaci n que suministr semos a los billones de c lulas que componen nuestro cuerpo. Estos datos deben ser guardados en un lugar seguro que hasta ahora parec a inaccesible para nosotros: los tel meros, esa parte distal de los cromosomas en los cuales parece radicar el secreto de la inmortalidad y la eterna juventud, y a los cuales dedicamos este libro.